El golpe de Estado en Bolivia trajo entre sus múltiples consecuencias la denigración de la memoria indígena por parte de las autoridades de facto que tomaron el poder.

Por ello, desde nuestra Asociación, además de repudiar públicamente el accionar faccioso en el país hermano, se realizó el pasado 21 de noviembre una actividad reivindicativa de esta bandera de siete colores, símbolo de la etnia Aimara y que el Estado Boliviano adoptara como propia a través de la nueva Constitución de ese país, promulgada en 2008.

«Nos reunimos en el sindicato para debatir, analizar vídeos, leer y pintar wiphala. La realidad política en Latinoamericana nos hace reflexionar como militantes, y nos convoca a continuar profundizando en estos temas para alcanzar consensos colectivos acerca de la situación en nuestra región» explicó la Cra. Gabriela Figueroa, Secretaria Política y de Interior y responsable del Espacio de DDHH de nuestra Asociación.

Cada color representa un concepto, en esta vieja insignia de los pueblos andinos. Como el mayor deseo de superar este triste presente, queda el significado que aporta la etimología: Wiphala, en su acepción primera, significa «triunfo».