Pero en medio de la tragedia también emergió la humanidad. Por eso recordamos y honramos a las trabajadoras y los trabajadores del Hospital de Clínicas de la UBA. A nuestras compañeras y compañeros que, con una vocación inquebrantable, brindaron atención, consuelo y contención a los heridos y a quienes desesperadamente buscaban a sus seres queridos. Porque su entrega y profesionalismo fueron testimonio de la solidaridad que nos define como sociedad.

